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miércoles, 1 de abril de 2009

LAS MUJERES COMO PILAR FUNDAMENTAL EN LA HISTORIA

En este mesde marzo que finalizó ayer nos hemos dedicado con esfuerzo a valorar a algunas de las mujeres que ayudaron con su ejemplo a abrirnos el camino a otras (Susan B. Anthony, Mary Wollstonecraft, Doris Lessing) y también a otras mujeres cuyos logros son la exposición de lo mucho que valió el sacrificio de las anteriores (Isabel Coixet, Marjane Satrapi). Tampoco han faltado aquellas que tuvieron el valor de ser y hacer lo que quisieron, aunque quizá la vida no las trató con demasiada indulgencia (Frida Kahlo, Camille Claudel, Alma Mahler).

Todas ellas son el símbolo de las infinitas posibilidades que representa el hecho de ser mujer, fuertes y caprichosas, valientes o débiles, apasionadas o frías, comprometidas o libres. Ni más ni menos que ser una persona, derecho éste que, aunque cueste imaginarlo (o no), no siempre nos ha sido concedido.

Para concluir con este monográfico, vamos a repasar la figura de la mujer a lo largo de la Historia y cómo han ido evolucionando sus derechos hasta el día de hoy.

UN REPASO POR LA HISTORIA.

E
n épocas antiguas y en civilizaciones antiguas, aunque actualmente se idealiza el trato que recibía la mujer, cualquier tipo de libertad le era denegada primero a la mujer y después a los hombre de clases más bajas. Sólo hubo algunas excepciones en materia de gobierno (Hapsepshut en Egipto, y quizás Nefertiti aunque no se puede afirmar a ciencia cierta, y después Cleopatra) y curiosamente no se dieron en civilizaciones que disfrutaban de la democracia.

Con el paso de los siglos, el papel de la mujer seguía siendo el mismo: servir a las relaciones de Estado en el mejor de los casos, o aspirar a reconducir el oficio de un marido difunto, todo lo más, por no hablar de la falta de derechos en todos los sentidos.

Pero progresivamente se van alcanzando algunos objetivos: como en el caso de Artemisia Gentileschi, la mujer podía ejercer ya algunos oficios atribuidos tradicionalemente al hombre aunque a cambio pagara con su reputación. El hecho es que muchas lo intentaron y con el trancurso del tiempo se normalizaron hábitos. En los reinos empiezan a verse rostros femeninos, y no cualquiera, sino mujeres tan fuertes y despóticas como cualquier hombre, en un ejercicio de igualdad algo negativo, pero igualdad al fin y al cabo.

No es, sin embargo, hasta el siglo XIX cuando la mujer se rebela y afirma su derecho a tener derechos, tal y como reivindica Mary Wollstonecraft. Su historia personal es más hiriente en tanto que criticó a Rousseau por su reivindicación de los derechos del hombre y su exclusion deliberada de la mujer, y sin embargo ella ha aparecido en las enciclopedias como la madre de Mary Shelley hasta hace poco: ella, que fue la primera mujer de la Historia que recogió los derechos de la mujer en una obra de ensayo, mientras que Rousseau ha pasado a los anales de la Filosofía y la Ilustración. Casi contemporáneo a Wollstonecraft fue el famoso Lord Byron, quien tuvo infinidad de hijos ilegítimos, y no obstante su figura, lejos de decaer en el tiempo, se ha visto acrecentada por ello, aunque unas décadas atrás el estigma de tener una hija ilegítima le hubiera valido a Mary Wollstonecraft el olvido durante cerca de un siglo.

P
or cierto que Lord Byron tuvo una única hija legítima, Augusta Byron, de la que casi nadie conoce que fue la primera analista de la Historia en pleno siglo XIX y la primera persona en escribir con lenguaje propio de la programación. No sólo es que no sea apenas recordada, porque actualmente el código de autentificación de Windows es su rostro, sino que durante sus años de vida y posteriores fue vista como mera transcriptora del trabajo de su tutor, Charles Babbage.

LA LUCHA POR EL DERECHO A SER Y ESTAR

No fue hasta 1920 que se aprobó el sufragio femenino (antes podían votar los esclavos liberados, pero se excluía a las mujeres, y después de 1920 las mujeres negras seguían sin poder votar) y en España se retrasó hasta 1931. Sólo Australia instauró el sufragio universal a finales del siglo XIX.

Los primeros movimientos de mujeres fueron precisamente los que reivindicaban el sufragio universal, muchos de ellos a favor de los derechos raciales, como fue el caso de Susan B. Anthony. En Gran Bretaña estos movimientos fueron incluso violentos.

LA ACTUALIDAD.

Finalmente, hoy día las mujeres son, como decía John Lennon (por cierto extraído de un poema de Yoko Ono) las negras del mundo. Por encima de cualquier discriminación siempre está la discriminación a la mujer. Los datos que expone Amnistía Internacional son alarmantes:

- Una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido malos tratos y abusos por parte del Estado, miembros masculinos de su familia o conocidos.
- La muerte violenta de una mujer a manos de un hombre es la primera causa de muerte femenina en todo el mundo, por encima del cáncer y los accidentes de tráfico
- En genocidios y guerras como la de Ruanda, siempre hay un mayor índice de mujeres asesinadas y sometidas abusos, por encima de cualquier otro sector de la población.
En términos menos dramáticos, y no por ello menos discriminatorios, el empleo femenino sufre sus horas más bajas en países como España sobre todo por razones de etnia, discapacidad o edad. Una vez conseguido el empleo, sólo el 11% de los hombres piden la baja por maternidad, los sueldos femeninos son más bajos que los de sus colegas masculinos, etc.

Aunque hay razones para no dormirse en los laureles, los cambios han sido y son, no obstante, espectaculares: no hay apenas un oficio que una mujer no tenga libertad de ejercer. Las mujeres de países llamados subdesarrollados son pioneras en la creación de empresas y organizaciones de recuperación y conservación del entorno y las costumbres. La mujer participa en todos los aspectos de la vida social, cultural, política y militar.

A pesar de que queden pequeñas y grandes batallas por ganar, lo cierto es que Artemisia lo habría pasado en grande en el siglo XXI.


PARA CONSULTAR:
Amnistía Internacional: http://www.es.amnesty.org/campanas/no-mas-violencia-contra-las-mujeres/datos/
Mujeres en Red: http://www.mujeresenred.net/spip.php?article704
Unifem: http://www.unifem.org/about/brochure.php?lang=spn

martes, 31 de marzo de 2009

Susan B. Anthony: la lucha


Susan B. Anthony es de esas mujeres que abrió un camino visible a los derechos de las mujeres.

Fue la lider de los derechos civiles y luchó por el sufragio femenino en el siglo XIX y durante toda su vida se dedicó a viajar por Estados Unidos y Europa difundiendo los derechos de la mujer. No llegó a ver aprobada la enmienda de 1920 por la que se permitió a la mujer el voto en Estados Unidos y su imagen recatada quedará para siempre como el tópico de la mujer mojigata que en el siglo XIX se manifestaba en contra del alcohol.

Pero Susan B. Anthony fue mucho más que la imagen que ha quedado de ella. Nació en Massachusetts en 1820 y fue educada por su padre, un maestro de escuela que le inculcó el amor por la pedagogía, oficio que desempeñó la propia Susan durante gran parte de su vida. Es cierto que perteneció a la Liga Antialcohólica, pero también se adhirió a la Sociedad Antiesclavista Americana y pidió tanto la abolición de la esclavitud como el sufragio para la comunidad negra. Susan era, ante todo, una ferviente defensora de los derechos civiles, por los que tanto hizo en su país y fuera de él.

Su figura como reivindicadora de los derechos de la mujer está unida a la de Elizabeth Cady Staton, con la que fundó la National Woman Suffrage Association en 1869. La finalidad de esta asociación era conseguir una enmienda que garantizara el sufragio de la mujer. En Europa, además, participa en la creación de la Asamblea Internacional de Mujeres en 1888, además de viajar por gran parte de su país y de Europa ( a veces en medios de transporte precarios, como mulas) dando conferencias sobre los derechos de la mujer.

Con 80 años aún seguía siendo la presidenta de la National Woman Suffrage Association, y cuando se retiró aún siguió siendo miembro activo de la misma. Murió en 1906 sin ver aprobada la enmienda por la que tanto luchó (no se consiguió hasta 1920).

Consagró toda su vida a la consecución de los derechos civiles.









SITIO OFICIAL DE SUSAN B. ANTHONY
http://www.susanbanthonyhouse.org/biography.shtml

PARA SABER MÁS
La National Woman Suffrage Association en Wikipedia
Sobre el sufragismo: http://www.historiasiglo20.org/sufragismo/inicfemusa.htm

jueves, 26 de marzo de 2009

Doris Lessing: el trascurso de una vida


Doris Lessing ha vivido tanto que en su cara en lugar de arrugas hay historias. Pertenece a la última generación de mujeres que lo ha sufrido todo para llegar donde está ahora mismo, como las heroinas de otra época, Gentileschi, Wollstonecraft, Claudel... Y sin embargo, a ella el destino le ha preparado éxito y reconocimiento a su trabajo, aunque también le ha puesto, quizá un poco como a todos nos pasa, obstáculos que salvar antes de llegar a este punto.

Lessing nació en 1919, en Irán (antes Persia), porque su padre era capitán del Imperio Británico, pero en seguida se trasladó al actual Zimbawe (1924). Los primeros problemas los tuvo con su madre, de la que Doris habla en multitud de entrevistas en términos de mujer castrada y frustrada, lo cual creó un ambiente de asfixia del que la joven se escapó a los diecinueve casándose con un funcionario con el que tuvo dos hijos.

Sin embargo poco a poco se fue escapando de una existencia común y vacía y en 1944 se volvió a casar con un miembro del partido comunista, un alemán llamado Gottfried Lessing, por conveniencia. De ese matrimonio nació otro hijo, con el que partió a Londres en 1949.

En todo ese tiempo, Doris Lessing fue autodidacta, enfermera, vivió y disfrutó del paisaje africano hasta que le quedó clavado en la retina, luchó contra la discriminación racial y tuvo multitud de experiencias amorosas, y todo ello con tan sólo 30 años.
Ya en Londres decide dedicarse a la literatura, y comenzó con Canta la hierba (1950), muy influenciada por África y la segregación racial. Tuvo contactos con el partido comunista en Londres, pero no permaneció en él.

En las cinco novelas que componen la serie Hijos de la violencia desarrolló la vida de la protagonista, Martha Quest, es en realidad su propia vida. En ellas habla de la discriminación racial y social de Sudáfrica, de su asfixiante vida familiar, su divorcio, su superación personal y su intervención en la política izquierdista de aquel continente. Incluso en su última novela la protagonista llega a Inglaterra y allí se compromete con la vida política. Las cinco novelas de este ciclo se titularon Martha Quest (1952), Un matrimonio convencional (1954), Vuelta al hogar (1957), Al final de la tormenta y La costumbre de amar (ambas de 1958).

Como escritora, ha abarcado el relato breve (Cuentos africanos, de 1951), la fantasía (Conopus en Argos. Archivos, 1979-83. Varias obras dentro de un mismo ciclo), pero sin duda ha destacado en la narración de sus propias experiencias, siendo su obra culmen en este aspecto El cuaderno dorado (1962), una suerte de autobiografía en la que relata sus experiencias con otras personas, con la política, los movimientos sociales, las normas de conducta... Y su reflexión vital ante todas ellas. Lessing estructura la obra en torno a una novela corta, Mujeres libres, protagonizada por Anna Wulf, que es a su vez quien redacta los cuatro cuadernos: negro, rojo, amarillo y azul, a través de los cuales va mostrando diversas parcelas de su realidad y que corresponden a diversos avatares biográficos.

La obra ha sido considerada, si se puede aplicar el término en este caso, como la Biblia del feminismo.

En 2007 se le otorgó el Premio Nobel de Literatura
  • Canta la hierba, 1950
  • Éste era el país del Viejo Jefe, 1951
  • Martha Quest, 1952
  • Cinco novelas cortas, 1953
  • Un casamiento convencional, 1954
  • La costumbre de amar, 1957
  • Al final de la tormenta, 1958
  • Catorce poemas, 1959
  • En busca de un inglés, 1961
  • El cuaderno dorado, 1962
  • Play with a tiger, 1963
  • Un hombre y dos mujeres, 1963
  • Cuentos africanos, 1965
  • Cerco de tierra, 1965
  • Gatos muy distinguidos, 1967
  • La ciudad de las cuatro puertas, 1969
  • Instrucciones para un viaje al infierno, 1971
  • Historia de un hombre no casado, 1972
  • La tentación de Kack Orkeney, 1973
  • Memorias de una superviviente, 1974
  • A small personal voice, 1974
  • Shikasta, 1979
  • Los matrimonios entre las zonas tres, cuatro y cinco, 1980
  • Los experimentos sirios, 1981
  • The making of the representative for Planet 8, 1982
  • Diario de una buena vecina, 1983
  • Si la vejez pudiera, 1984 (con el pseudónimo de Jane Somers)
  • Los diarios de Jane Somers, 1984 (con el pseudónimo de Jane Somers)
  • La buena terrorista, 1985
  • Prisons we choose to live inside, 1986
  • El viento se llevará nuestras palabras, 1987
  • El quinto hijo, 1988
  • Historias de Londres, 1992
  • Risa africana, 1992
  • Dentro de mí, 1994
  • De nuevo el amor, 1996
  • Un paseo por la sombra, 1997
  • Mara y Dann, 1999
  • Problemas, mitos y otras historias, 1999
  • Ben en el mundo, 2000
  • El día en que murió Stalin: la mujer, 2001
  • El sueño más dulce, 2002
  • Las abuelas, 2003, Ediciones B, ISBN 978-84-666-2846-4
  • Historia del general Dann y de la hija de Mara, de Griot y del perro de las nieves, 2006 (Ediciones B, ISBN 84-02-42003-6)
  • La grieta, 2007 (Lumen, ISBN 978-84-264-1667-4)
  • Made in England, 2008 (Lumen. Barcelona 2008)

martes, 24 de marzo de 2009

Mary Wollstonecraft: la libertad


No hay otra mujer más adelantada a su tiempo que Mary Wollstonecraft, ni otra mujer que, como ella, haya sufrido más en sus carnes la incomprensión masculina y a pesar de todo, encontrase dentro de sí misma que tenía la misma libertad de ser, vivir y ejercer, por encima de todos, su condición de persona. En su "vindicación de los derechos de la mujer" (1792) escribe:
Ya es hora de que se haga una revolución en las costumbres femeninas, ya es hora de devolver a las mujeres su dignidad perdida, y que contribuyan en tanto que miembros de la especie humana, a la reforma del mundo, cambiando ellas mismas
Y eso es lo que se propuso hacer durante toda su vida.

Antes de convertirse para siempre en una de las primeras feministas y de sentar las bases reivindicativas posteriores, Mary Wollstonecraft (Spitafield, 1759 - Londres, 1797) malvivía en el seno de una familia de clase baja en la que su padre, como era frecuente, gastaba el dinero en bebida y juego mientras su descendencia pasaba hambre. Cuando era niña tuvo que coser y trabajar, y aún así se las arregló para leer y aprender aquellos saberes que le estaban vedados por ser mujer.

Ideó par así misma una vida independiente y se marchó con sus hermanas y su amiga Fanny Blood a otra localidad con la intención de abrir una escuela y vivir todas juntas por cuenta propia, aunque el proyecto fracasó al morir Blood y se vió obligada a trabajar de institutriz, pero lo fundamental es que antes de un año decidió abandonarlo todo y marcharse a Londres para trabajar como autora -durante los años anteriores realiza algunos escritos, entre los que destaca "relatos originales de la vida real" sobre su etapa de institutriz -, algo impensable en aquella época. Allí trabajó como traductora, aprendió francés y alemán, y empezó a conocer a importantes intelectuales de la época, anarquistas, flósofos, escritores...

A pesar de lo que se pueda pensar, durante esta etapa en la que el mundo se preparaba para la mayor revolución que había visto Europa, los intelectuales de la época promulgaban, y practicaban, una vida de libertades más allá de las imposiciones tradicionales, en las que el amor libre convivían con las nuevas ideas politicas, filosóficas y sociales. Wollstonecraft quiso participar de todo eso, y en este momento es cuando inicia una relación con Henri Fuseli, pintor, aunque está casado. La relación no se rompe hasta que la pareja le propone a la esposa de Fuseli vivir los tres juntos y ella lo rechaza escandalizada. Mary se marcha a Paris. Era el año 1792 y la escritora ya había escrito su "vindicación de los derechos del hombre" y "reflexiones sobre la Revolución Francesa" (1790) a raíz de la Revolución de 1789, y en ese momento decide vivir por sí misma la experiencia.

Cuando llega a Paris ya había escrito "vindicación de los derechos de la mujer" en la que lamenta el hecho de que la actual educación de las mujeres ha acabado con el potencial de muchas de ellas, y reivindica, no sólo la igualdad educativa, sino que las leyes acaben con la subordinación de la mujer, primero al padre y a los hermanos, y después al marido y los hijos varones. En ese sentido, pone todas sus esperanzas en el nuevo gobierno francés y se marcha a vivir allí para participar en ese cambio. Pero la Revolución se había hecho por hombres y para hombres, con el apoyo intelectual de hombres que no contaron con la mujer en su idea de libertades. Por ejemplo, en su reflexión sobre Rousseau, Wollstonecraft afirma que es loable la idea del filósofo sobre la educación de los hombres, pero encuentra deprorable que afirme que la educación de las mujeres deba ir encaminada a su labor futura de esposa. Para Mary, la educación tiene como principal función "conseguir carácter como ser humano, independientemente del sexo al que pertenezca". En su "vindicación de los derechos de la mujer" explora todos los aspectos de la realidad en que una mujer se ve excluida por su sexo, y de esta manera reivindica la participación de la mujer en la vida política y el divorcio. Este mismo derecho lo expondrá en otra de sus obras ("María", publicada en 1797). En esta etapa francesa tiene un romance con Gilbert Imlay con el que tendrá una hija, Fanny, pero Imlay la abandonó al poco tiempo.

En 1795 regresa a Londres al declarar Inglaterra la guerra a Francia, aunque su principal razón fue reunirse con Imlay. Un intento de suicidio y un breve viaje por los países escandinavos acabaron definitivamente con la relación, pero que dieron pie a su obra "Cartas escritas durante una breve estancia en Suecia, Noruega y Dinamarca" (1796).

Para recuperarse de la ruptura vuelve a su círculo habitual en londres y ahí conoce a William Godwin, un filósofo anarquista, con el que inicia una relación. Cuando ella se queda embarazada, con 38 años, se casan y se marchan a vivir a las afueras, instalados en dos casas contiguas para conservar su independencia.

Desgraciadamente, poco después de dar a luz a su segunda hija, Mary, falleció debido una infección. No vivió para ver a su famosa hija escribir "Frankenstein o el Nuevo Prometeo" (por otro lado Wollstonecraft despreciaba las novelas de terror).

Tras su muerte su reputación la dejó en el olvido cerca de un siglo. La independencia económica, el hecho de tener una hija ilegítima y el intento de suicidio le valieron el reproche de sus contemporáneos y el de las generaciones posteriores. De hecho, aunque Mary Shelley vivió libremente durante toda su vida, se dice que evitaba mencionar a su madre, aunque hay otras fuentes que afirman que la admiraba e incluso se sentía culpable de su muerte.

Sin embargo, al surgir de nuevo la reivindicación de los derechos de la mujer su figura emerge con fuerza, sobre todo a partir de los últimos cincuenta años del siglo XX.

PARA LEER:
Vindicación de los derechos de la mujer. Wollstonecraft, Mary. Aula Magna, 2005
Letters Written during a Short Residence in Sweden, Norway and Denmark, en Amazon

OBRAS SOBRE MARY WOLLSTONECRAFT
Osuna Rodríguez, Mercedes: Mary Wollstonecraft : una voz de mujer, 1999
Historias de Mujeres (Rosa Montero, Alfaguara1995)

EN LA RED
http://www.historiasiglo20.org/sufragismo/biogra.htm#wollstonecraft
http://www.malostratos.org/mujeres/wollstonecraft.htm

jueves, 19 de marzo de 2009

Frida Kahlo: la voluntad

Frida Kahlo será, casi con toda seguridad, una de las mujeres más conocidas de todas las que mencionaremos aquí. La Web está inundada de información acerca de ella y de su obra, le han dedicado canciones a su historia de amor con Diego Rivera, han realizado superproducciones cinematográficas sobre su vida y su obra es conocida hasta la saciedad. Quizá este trato se deba a que pocas una persona ha resultado tan fascinante por su obra como por su vida, y a que su personalidad captó la atención de grandes personajes de la Historia.

Frida Kahlo (1907 - 1954) tuvo una intensa y corta vida, marcada por el sufrimiento físico y sentimental. Físico, porque de pequeña tuvo poliomelitis y se le quedó más corta y deformada la pierna derecha y, años después, sufrió un accidente de autobús en el que se le partió la columna y la cadera, y una de las barras metálicas del vehículo le atravesó la espalda y le salió por la vagina, dejándola destrozada por el dolor y las operaciones, incapacitada durante meses en una cama. Sentimental, porque el destino la llevó a conocer a Diego Rivera, un artista por entonces maduro y consagrado, casado y vividor que durante años apartó a Frida de su arte y, cuando finalmente no pudo evitar su éxito, se distanció de ella, aunque en rigor hay que decir que la acompañó hasta el final de su vida, que fue muy doloroso.

A pesar de las graves dolencias que padeció toda su vida, ni antes ni después se dejó amedrentar por ellos. Cuando se conoce la vida de Kahlo en profundidad, sorprende saber todas las personas a las que conoció, los lugares a los que viajó, la gran actividad artística y política de que gozó e incluso la cantidad de amantes que tuvo, teniendo en cuenta todas las operaciones por las que pasó y la convalecencia a la que estuvo encadenada toda su vida.

Ella odiaba la cama, pero al mismo tiempo pintó allí la mayor parte de su obra, que por cierto se reduce casi toda a autorretratos, muchos de ellos mostrando a una Frida dolorida y triste, mostrando sus heridas, mirando al espectador con ojos profundos y colmados de dolor. La pintura era casi el único momento en el que Frida Kahlo se permitía a sí misma compadecerse, porque cuando se veía libre de la cama solía frecuentar fiestas y reuniones políticas. La pintora, desde la época de la universidad, ya empezó a militar en grupos de izquierdas, y cuando conoció a Diego, que pertenecía al Partido Comunista, se afilió y sólo renunció a él cuando a Rivera lo expulsaron por criticar la figura de Stalin. También reivindicaba las raíces indígenas mejicanas, y por eso iba vestida siempre con largas faldas tradicionales y peinados a base de trenzas. Esta estética también abunda en su obra pictórica.

Ella comenzó a pintar mucho más en serio en su primera convalecencia, y es cierto que durante la mayor parte de su vida no se planteó dedicarse a ello profesionalemente, pero se unió a un grupo de artisas mejicanos que reivindicaban la vuelta al folclore indígena y a través de éstos conoció a Diego, hacia 1928.

Rivera era artista muralista, y pronto quedó impresionado por la artista y la mujer. Se hicieron amantes (Rivera estaba casado y pasó mucho tiempo antes de que dejara a su mujer, quien aún así siguió inmiscuyéndose en la relación con la pasividad de éste) y después contrajeron matrimonio, pero él la engañaba continuamente y, aunque se ha querido dulcificar la relación entre ambos, lo cierto es que él dejó pronto de incentivar el arte de Kahlo y, con el paso del tiempo, la pareja estuvo subordinada a los encargos que él recibía.

En 1930, apenas un año después de casados, Frida se quedó embarazada pero su cuerpo débil y las fracturas mal curadas de su pelvis declinaron en un aborto terapéutico, que no fue más que una serie de embarazos fallidos, hecho que deprimió a Frida durante toda su vida. Ese mismo Diego recibió un encargo en Estados Unidos y se mudaron a Nueva York y luego a Detroit.

Aunque en general fue una experiencia para ella, el periplo estadounidense no resultó positivo para la pareja: Frida se quedó embarazada de nuevo y esta vez el periodo de gestación duró hasta dar esperanzas a la pintora, que sufrió un duro golpe al perder al bebé por un aborto espontáneo. Ese hecho, la muerte de su madre y las cada vez más frecuentes desavenencias del matrimonio, supusieron un periodo desastroso para la joven.

Ya de vuelta, en Méjico (1933), las cosas no se pusieron mejor: otro embarazo fallido terminó en la que sería el preámbulo del horror que vendría después. Le amputaron varios dedos de su pierna más enferma, la derecha y estuvo en cama durante mucho tiempo, lo que frustró sus deseos de volver a dedicarse a la pintura.

En 1935 se separó de Diego al saber que había tenido un romance con la propia hermana de Frida. Para ella, ése fue un durísimo golpe del que quizá nunca pudo recomponerse del todo (su hermana Cristina era a la vez su mejor amiga).

Abandona la casa común ese mismo año y comienza a vivir por su cuenta, manteniendo una relación con el escultor Isamu Noguchi y viajando a Estados Unidos con varias amigas.

Éste supuso un momento de inflexión en la vida de Frida: en 1935 volvió a vivir con Diego pero ambos mantuvieron relaciones extramatrimoniales durante el resto de la relación en común, y Frida incluso experimentó con la homosexualidad: por fin decidió que podía ser tan libre como su esposo en el terreno emocional. Una vez dado ese paso, también descubrió que lo podía ser en el profesional. En 1938, durante la visita de Trotski, André Breton - que también era huesped en la casa de Kahlo- quedó maravillado con la obra de Frida y juntos organizaron una exposición en Nueva York, su primera exposición individual, que fue un rotundo éxito de crítica, y a la que siguiern otras en Paris y de nuevo en Nueva York.

Aunque son conjeturas a partir de una verdad, lo cierto es que en 1939 la relación con Diego Rivera empieza a declinar rápidamente hasta que és te le solicita el divorcio. Probablemente Diego vio con temor que su esposa mostraba su talento al mundo, y quizá eso le hizo verla como competidora eventual.

El hecho es que a Frida le supuso un dolor insoportable la ruptura con Rivera y comenzó a beber en exceso. Esos meses también supusieron graves problemas de salud, pero ahora era independiente y no estba dispuesta a renunciar a esa ventaja.

En 1940 Diego y Frida volvierona a casarse, pero en unos términos que daban más libertad a Kahlo: ella sería independiente económicamente y no volverían a tener relaciones sexuales. El aceptó porque no podía vivir sin ella.

A partir de ese momento comienzan los que serán los años más confortables para la artista: forma parte del personal docente de La Esmeralda, realizá varias exposiciones colectivas en Méjico y es elegida miembro del Seminario de Cultura Mejicana.

Sin embargo a finales de la década de los 40 su movilidad empieza a mermar e incluso se ve obligada a dar las clases desde la cama. Sufre varias intervenciones de columna que no tienen el éxito esperado. Su cuerpo va agonizando lentamente. Este periodo da como resultado obras de gran dolor en las que se retrata a si misma con la columna al aire y grandes heridas.

En 1953 consigue exponer por primera vez en solitario en Méjico, evento al que tuvo que asistir en una cama, pero que estuvo determinada a no perderse, siempre con esa voluntad para vivir aunque su cuerpo se empeñara en no dejarla, aunque lo que hizo durante toda su vida no fue más que sufrir por esa idea obsesiva de ser feliz.

Incluso ese año le amputaron la maltrecha pierna de la polio y ella, en un sublime acto de fuerza de voluntad, se las arregló para andar aunque no fuera más que a distancias cortas.

Sólo un mes antes de fallecer, en julio de 1954, se le pudo ver en una manifestación por las calles de Méjico.

Más de quinientas personas acompañaron su féretro hacia el crematorio.

Actualmente su obra pertenece a la ciudad de Méjico por deseo de Rivera, que murió sólo tres años después de Frida.

Uno delos últimos cuadros de Frida fue un bodegón de sandías con la frase escrita "viva la vida"


FRIDA KAHLO, POR FRIDA KAHLO
El diario de Frida Kahlo: un íntim autorretrato. Frida Kahlo con introducción de Carlos Fuentes y ensayo y comentario de imágenes por Sarah M. Lowe. Ed. Harry N. Abrams Inc., 2005

FRIDA KAHLO EN LA WEB
http://www.fkahlo.com/ (Sitio oficial)
http://www.museofridakahlo.org/. (Este sitio web contiene una visita virtual al museo de Frida Kahlo en Coyoacán, Méjico)
http://www.fridakahlofans.com/mainmenu.html



miércoles, 18 de marzo de 2009

Alma Mahler: la polémica



El biólogo Paul Kammerer, cuyo amor Alma nunca correspondió, comentaba: "Cuando estoy con ella, acumulo la energía que preciso para producir"
Historias de Mujeres (Rosa Montero,  Alfaguara1995)
 
Alma Mahler (Viena 1879, Nueva York 1964) nació en un ambiente artístico incomparable, de manera que no es de extrañar que acabara siendo ella isma una gran compositora.
Era hija de Anna von Bergen, una cantante de la época, y su padre era el famoso pintor Emil Jacob Schindler, que recibía en su casa a un gran grupo de artistas, como Klimt o el futuro esposo de Alma, Gustav Mahler con quien se casó en 1902. Alma vivía ese ambiente con absoluto placer: aprendía y flirteaba, e incluso fue modelo de Kilmt, de quien ella misma dijo que fue su primer beso.

Es importante saber hasta qué punto Alma Schindler era un espíritu libre que componía a su antojo y disponía de su tiempo. Es importante porque se le ha criticado mucho el hecho de que destrozó la vida de su primer esposo, Mahler, cuando lo cierto es que él parecía estar sujeto a la voluntad de ella, pero Gustav no le dejaba componer y todo lo más que llegó a hacer por su talento fue permitirle fue ser lectora de pruebas de las obras de su esposo (aunque autores como la Grange afirman que en realidad ella sólo fue aficionada y nunca pretendió dedicarse a la música en serio. La Grange fue amigo personal de Anna Mahler, hija de Alma, que no se llevó bien nunca con su madre, de manera que es posible que ésta haya influenciado en la postura del biógrafo).

Tuvo dos hijas con Mahler, María, que murió muy pequeña, y Anna, escultora y fallecida en 1988, pero la realidad es que Alma se cansó pronto de su esposo (19 años mayor que ella) y en 1910 se marchó a Tobelbad (Austria) a componer. Allí conoció a Walter Gropius, un joven y exitoso arquitecto y se hicieron amantes.

Eso acabó con Mahler y sin duda precipitó su prematura muerte en 1911. Durante la separación, Mahler lo intentó todo: suplicó que volviera, aceptó que ella tuviera un amante, tuvo una sesión de psicoanálisis con el mismísimo Freud y compuso la Sinfonía n. 10 en la que reflejó los amargos momentos por los que pasaba. Finalmente llegó a reconocer el gran talento que tenía su esposa y expresó sus remordimientos por haber coartado esa vocación. Sin embargo todo fue inútil y la relación, aunque acabó definitivamente con su muerte, dejó de existir.

Se casó con Gropius pero tuvo amantes durante su matrimonio, como el pintor Oskar Kokoschka (que pintó el famoso  lienzo "la novia del viento", retratando a Alma) y el novelista Franz Werfel, de quien se quedó embarazada y con quien se casó tras su divorcio en 1915. Este hijo y la hija que tuvo con Gropius, Manon, fallecieron.

Werfel era judío, de manera que durante el avance nazi se vieron obligados a marcharse de Viena y después de Francia camino a América, instalándose finalmente en Los Ángeles donde Werfel cosechó grandes éxitos como novelista (la canción de Bernadette). Werfel falleció en 1945.

Otra de las losas con las que carga la memoria de Mahler es su antisemitismo y su simpatía confesa por Mussolini, no así por Hitler.  La verdad es que cuesta trabajo pensar en ello si se tiene en cuenta que su último marido fue judío y ella misma se vió obligada a abandonar su tierra por esta razón, aunque es probable que la causa fuera un rencor no confesado hacia su marido y el hecho de que su familia perteneció al partido nazi. Sin embargo, pese a todas las justificaciones que se puedan dar al respecto, Alma aprendió a ser una mujer manipuladora y polémica, y por ello tuvo muchos detractores a lo largo de su vida.  Incluso a su muerte se le dedicó un poema en el que se afirmaba que todo aquel genio que Alma tocaba lo volvía yermo y sin vida,  sin duda en clara alusión a su primer marido y a Kokoschka, quien, al ser abandonado, mandó que le fabricaran una muñeca  a tamaño natural con los rasgos de Alma para que lo consolara (se le llegó a ver en la ópera haciéndose acompañar del muñeco).

Indudablemente, a Alma Mahler se la conocerá siempre por la gran cantidad de hombres que pasaron por su vida, pero lo cierto es que ha sido, hasta cierto punto, una mujer maltratada por muchos biógrafos, en tanto que se le reprocha el que no hubiera compuesto demasiado a lo largo de su vida, y que por tanto no se la puede considerar una compositora de renombre.

Y, sin embargo, sus obras siguen interpretándose en la actualidad.

PARA LEER

Alma Mahler. La Novia Del Viento, Susanne Keegan (Paidos)
Gustav Mahler: Letters to His Wife (Henry-Louis De La Grange y Antony Beaumont)
Gustav Mahler: Cuatro volúmenes  (Henry-Louis de La Grange) 

EN LA WEB

Alma

Alma Mahler en Wikipedia

"Alma hizo pedazos a Mahler" (entrevista a de la Grange en el PAís, por André F. Rubio,marzo de 1992, edición digital)

EN EL CINE

La novia del viento (2001)

martes, 17 de marzo de 2009

Problemas técnicos

Ayer, día 16 de marzo, no pudimos publicar nuestra habitual entrada sobre Mujeres en la Historia debido a problemas técnicos.
Os pedimos disculpas y anunciamos que la última de nuestras protagonistas pasará al 1 de abril, en lugar de al 31 de marzo como estaba previsto.

Resultados de la encuesta

Os comunicamos que la encuesta "¿crees que está todo logrado en igualdad?" ha dado como resultado que la mayoría opina que no, aunque la mitad de los que han respondido opinan que es un problema de educación y otros que simplemente todavía hay mucho por lo que luchar.

Abrimos otra encuesta, siguiendo con la temática de la mujer, en la que os preguntamos
"¿Han cambiado las relaciones de parejas jóvenes entre hombre y mujer, o todavía se siguen repitiendo patrones anticuados?"
¡Anímate y responde!

lunes, 16 de marzo de 2009

Artemisa Gentileschi: la fuerza

“Cerró la habitación con llave y una vez cerrada me lanzó sobre un lado de la cama dándome con una mano en el pecho, me metió una rodilla entre los muslos para que no pudiera cerrarlos, y alzándome las ropas, que le costó mucho hacerlo, me metió una mano con un pañuelo en la garganta y boca para que no pudiera gritar y habiendo hecho esto metió las dos rodillas entre mis piernas y apuntando con su miembro a mi naturaleza comenzó a empujar y lo metió dentro. Y le arañé la cara y le tiré de los pelos y antes de que pusiera dentro de mi el miembro, se lo agarré y le arranqué un trozo de carne.”

Así de contundente se expresaba la joven Artemisia, de diecinueve años, ante el tribunal que juzgaba a Tassi, su maestro en el oficio de pintor, que la violó (otras versiones dicen que fue un discípulo del padre, aunque lo principal es que fue violada, nosotros nos vams a atener a la versión del maestro). No sólo tuvo que detallar lo ocurrido, sino que además la torturaron para verificar esa declaración.

Artemisa Gentileschi era la hija de un pintor romano de la Escuela de Caravaggio, Orazio Gentileschi y, de todos los hijos del maestro, ella fue la que mostró más talento, sobre todo con el dibujo.


Y como siempre ha ocurrido en estos casos, el padre, sabedor del potencial de su hija, recurre al único recurso que le queda a ésta como mujer, ya que no podía ingresar en una academia, que es el de entrar, como aprendiz, en el taller de un maestro, Agostino Tassi, quien actuó con doble mala fe: después de violar aseguró al padre de Artemisia que se casaría con ella para compensarla (se entendía que era una compensación que a la joven la casaran con su verdugo), pero después incluso se comprobó que estaba casado.

De ese tiempo data la obra "Judith decapitando a Holofernes (pintado en 1613. Artemisia fue violada en 1612) que parece hablar muy a las claras de cuáles eran los sentimientos de la artista.


Aún así, Gentileschi se casó poco tiempo después con un pintor joven llamado

Pierantonio Stiattesi y se instaló con él en Florencia donde empezó a deslumbrar como pintora.
Hasta tal punto dio muestras de fortaleza, recobrándose del acto cruel al que había sido sometida, que pronto ingreso en la Escuela de Dibujo de Florencia y pasó a ser pintora de la corte, comenzó a formar parte del círculo intelectual de la ciudad (y fuera de ella).

En sus telas, según algunas teorías, retrataba a sus heroínas con sus propias facciones, lo que, de ser cierto, demuestra hasta que punto Artemisia fue una mujer enérgica y segura de sí. Su fama de independiente, de pintora excepcional, de bella y de indómita (tenía problemas con su marido por culpa de la gran cantidad de gastos que tenía y las deudas con los acreedores, y además se rumoreaba que tenía amantes), se las ganó a pulso y tenían más valor en tanto que se trataba de una mujer en un tiempo donde sus logros eran para otras poco menos que impensables.

Con el tiempo fue distanciándose de su esposo, con quien tuvo cuatro hijos, tres niños que no llegaron a la edad adulta y una hija, Prudenzia, que sobrevivió (como una metáfora de ella misma) y al final se separó de él y volvió a Roma llevándose a su hija.
De esa etapa hay muchos interrogantes, pero se sabe que su padre no vivía ya en la ciudad, de manera que, si permaneció allí, vivió como una mujer independiente, de su trabajo, y además fue madre soltera y tuvo aún otra hija más.

Sin embargo, en Roma, como mujer, no podía recibir encargos de la Iglesia, por lo que decide marcharse a Venecia en 1627, en donde quedó para siempre su fama de excepcional artista.
En 1630 se la sitúa en Nápoles, y podríamos afirmar que entra en el apogeo de su carrera, y ya no se movió de allí, con la salvedad de su viaje a Londres acompañando a su padre por encargo del rey. No sólo ayudó a su padre, también realizó algunas obras para el rey como su "autorretrato como Alegoría de la Pintura".




En 1639 muere su padre y entonces ella se compromete a terminar sus obras, pero en 1642 ya se había marchado de Inglaterra de vuelta a Nápoles, donde ya comezó progresivamente a declinar física y laboralmente. Aunque en 1650 se sabe que aún trabajaba, ya por entonces hay evidencias de que pasaba por dificultades económicas. Su última obra, "Susana y los viejos" parece volver a su juventud odiada, como si hubiera regresado una última vez a rendir cuentas con la vida, a denunciar que fue humillada. Pudo morir en 1656 durante la epidemia que arrasó Nápoles.


Sólo después de su muerte empezó a perderse su fama y, aunque siempre fue conocida, se le achacó el hecho de que muchas obras, que en realidad le pertenecían, eran obra de otros, o que ella sólo había colaborado. Tuvo que llegar el siglo XX para que su genio fuera revelado de nuevo.

Artemisia vivió como quiso. Nunca se permitió a sí misma perderse la oportunidad de triunfar y equivocarse por el hecho de ser mujer, y con esa actitud parece que logró que los demás tampoco se permitiesen a sí mismos reprocharle que era mujer y artista al mismo tiempo.

ARTEMISIA EN LOS MUSEOS
(Afortunadamente hay algunas obras de la autora en España)
ARTEMISIA EN LA WEB
Artemisia Gentileschi en Wikipedia

En la UNED

ARTEMISIA EN EL CINE
Artemisia (1997) (ficha de IMDB)


viernes, 13 de marzo de 2009

Jane Austen: lejos de la sensibilidad


Jane austen es una de esas autoras adelantadas a su tiempo y también de esas a las que el tiempo ha hecho que su obra se vea deformada.

Y es que la obra de Austen se identifica en la actualidad con la novela romántica y, si bien la temática imperante era la consecución del amor, éste se conseguía siempre haciendo triunfar el sentido común y la nobleza de carácter, siempre en el marco de una sociedad que la autora supo ver desde fuera, con sus virtudes y sus múltiples defectos, con humor e ironía. Y sobre todo con una prosa genial.

Jane austen nació en Hampshire (Inglaterra) en 1775, en plena regencia (si se aplican las fechas que van desde 1795 a 1837), un periodo marcado por los cambios de estilo, la revolución agraria y las guerras napoleónicas.

Pero la joven Jane vive en el campo, un submundo donde las relaciones sociales eran lo más importante dentro de la comunidad, al menos para las clases más acomodadas, y Austen era hija de un clérigo. Para una mujer, sobre todo, los actos sociales como los bailes o las meriendas suponían la única manera de prosperar, y, a su vez, la manera de prosperar de una mujer era el matrimonio, estado que no alcanzó en toda su vida, y además se dedicó a un oficio, también un escándalo para la época.

Procedente de una familia muy numerosa, poco se sabe de la época de su juventud (se especula con un romance prohibido por la familia de ella), pero lo que sí se sabe es que su padre tenía una amplia biblioteca y que todos los hermanos Austen eran ávidos lectores. Además, se comunicaban por largas cartas cuando estaban separados, sobre todo entre Cassandra (hermana mayor) y Jane. Tales costumbres no eran muy usuales y demuestran que, si bien apenas recibió educación fuera del círculo familiar, sí que contaba con una formación basada en la experiencia de la lectura y la escritura, alentada por el grupo familiar.

En realidad, la vida de Jane fue bastante anodina: de la observación de la realidad y su inusitada imaginación fueron naciendo sus novelas, pero ella misma no vivió ninguna de esas experiencias, como si hubiese llevado una vida contemplativa.

Era una persona austera, que tuvo la posibilidad de varios compromisos pero los rechazó, y no fue hasta la edad madura que empezó a vivir de su obra, que había ido atesorando con los años, y otras novelas que escribió después, y también en esa época aceptó un compromiso que acabó con la muerte de su pretendiente. Su familia nunca tuvo mucho dinero, de manera que, a la muerte de su padre, la madre y las dos hijas solteras vivían de la caridad de los hijos mayores y una pequeña renta.

Murió a los 41 años, con al menos tres novelas publicadas y una de ellas dedicada al príncipe Henry, admirador de su obra (Emma).

No obstante, lo interesante de Jane austen no son la dureza de la vida que tuvo que llevar ni la ocultación de su autoría en las obras que vieron la luz en su vida, sino su obra en sí: a pesar de que durante mucho tiempo se identificó su pensamiento con la tradición impuesta a la mujer en la época, lo cierto es que sentía debilidad por unas heroínas educadas, aficionadas a la lectura y de pensamiento audaz, y si bien no todas sus heroínas son así desde el principio, si que lo son al finalizar la historia. El protagonista masculino, a su vez, no es cualquier candidato al matrimonio, sino alguien digno de ser merecido, y el matrimonio supone la aceptación de la pareja en igualdad de condiciones.

También hace un retrato irónico de la sociedad rural inglesa, de algunas ciudades en concreto y sus costumbre, que odiaba (como Bath) y de las reuniones sociales, famosas en sus novelas.

Aunque hoy día, en definitiva, se quiera resaltar el matiz romántico de la literatura de Austen, lo cierto es que, ante todo, fue una observadora perspicaz de su tiempo.

SU OBRA (por orden de publicación):
Sentido y sensibilidad
Orgullo y prejuicio
Mansfield Park
Emma
La abadía de Northanger
Persuasión

(también hay obras publicadas en la actualidad como relatos cortos, defensas y correspondencia)

PELÍCULAS ACERCA DE JANE AUSTEN
(No mencionaremos aquí todas las películas que se han realizado sobre la vida de la autora o las versiones ligeras)
Emma 1996
Sentido y sensibilidad 1996
Orgullo y prejuicio 2005
Conociendo a Jane Austen (the Jane Austen Book Club) 2007



jueves, 12 de marzo de 2009

Marjane Satrapi: desde Persépolis

Marjane Satrapi nace en 1969 en Irán, en el seno de una familia progresista, y en 1979 se unen a la revolución contra el régimen del Sha, hasta que adquiere tintes fundamentalistas.

Como muchas familias iraníes, la de Satrapi ve sus costumbres progresistas sufrir un brusco retroceso que se manifiesta en la imposoción de costumbres religiosas chiíes bajo el nombre de revolución.
Por ello, en 1980 es enviada a Viena (Alemania) por sus padres a terminar sus estudios de secundaria, pero por propia decisión regresa a Irán para proseguir su formación, en Bellas artes, en la Universidad de Teherán. Durante estos años vive entre las restricciones de libertad, sobre todo en la universidad, y el ambiente progresista de sus amistades y familia. En estos años se casa.

Al final, la joven Marjane decide que no puede seguir viviendo en esas condiciones y decide divorciarse y marcharse a Francia, y es entre este Paris y Estrasburgo donde completa su formación. A partir de ese momento se dedicará a la ilustración infantil.

Sin embargo, por consejo de uno de los miembros del colectivo L´Association, David B., decide contar en forma de comic su historia personal. De ahí surge Persépolis, su gran obra hasta el momento, y que ella misma ha llevado al cine recientemente, publicada originalmente en cuatro volúmenes, y que le valió varios premios internacionales, entre ellos el primer Premio de la Paz Fernando Buesa Blanco.

Actualmente, aparte de su trabajo como ilustradora infantil, su obra se completa con Bordados (2003), una mirada a la mujer y Pollo con ciruelas (2004), de vuelta a Irán, con el relato de un hombre que a perdido la ilusión de vivir, premiada en Francia y que probablemente sea llevada al cine también.

Pocas veces se puede contemplar tal ejercicio de valentía como para hablar con tanta libertad de las miserias de la propia tierra, y al mismo tiempo ser tan reivindicativa con sus virtudes.

Y todo ello con sentido del humor.

LA OBRA DE LA AUTORA
Toda su obra está publicada en España por Norma editorial

PERSÉPOLIS EN EL CELULOIDE
Página Oficial del film Persépolis en español

martes, 10 de marzo de 2009

La divina Sarah Bernhardt


Sarah, de nacimiento Rosine Bernardt, nació mucho antes que nuestra primera protagonista, Camille Claudel, y sin embargo fue una mujer mucho más libre que, aunque se vio obligada a ejercer la prostitución de lujo para abrirse camino en la vida, parece a ojos extraños uno de esos seres destinados a ser fuertes y optimistas.

Bernhardt (1844-1923) se crió en un ambiente de burdeles y, sin embargo, rechazó con fortaleza acabar con la vida que le estaba predestinada. Su madre, prostituta de lujo, siempre intentó guiar a sus tres hijas hacia el mismo camino, pero Sarah decidió muy pronto que no se dejaría influenciar y pronto acaba dedicándose al teatro aficionado para más tarde acabar haciendo del mismo su profesión, y en medio de todo eso, la prostitución, que no llegó a abandonar hasta bien consolidada su carrera de actriz.

Es bien conocido por todos que Sarah Bernhardt no se dejaba intimidar fácilmente, y casi se podía decir que más bien al contrario: desde el principio desafió a todos afirmando que huía de las afectaciones propias del teatro tradicional francés, donde eran abundantes los aspavientos y la sobreactuación, y se inclinaba, muy al contrario, por la naturaleza del propio comportamiento humano, la psicología del personaje, algo que,aunque común hoy día, resultaba innovador y transgresor para la época, y que le valió la inmensa fama de que disfrutó hasta su muerte.

Decían que Sarah era cautivadora: de belleza evidente, completaba su atractivo físico con una personalidad apabullante: declamando era hipnótica, su presencia en el escenario dejaba al resto de actores en un segundo plano y sus muertes en escena gozaban de fama mundial.

No sólo disfrutó del éxito en su país natal y durante su juventud, sino que a los sesenta años seguía siendo la actriz más cotizada y se apuntó a la moda del reciente invento: el cine mudo.

"Le Duel d'Hamlet", Sarah Berhardt interpreta a Hamlet
Fue escritora, actriz, amante, esposa, madre, hermana, audaz en los negocios, diva del teatro... Todo lo que se propuso lo consiguió, y nada de eso le fue fácil. Más aún, Sarah padeció dolores toda su vida a causa de una caída en su infancia que le dejó la rodilla destrozada y cuyas secuelas le llevaron, en su madurez, a perder la pierna, lo que no le impidió continuar actuando hasta casi su muerte, en 1923, a los 79 años.

La llamaban la divina Sarah Bernhardt.

PARA LEER:
The Divine Sarah: a life of Sarah Bernhardt (Harper Collins, 1992) de Arthur old y Robert Fizdale
Ma double vie (Paris 1907) de Sarah Bernhardt

EN LA RED
Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Bernhardt
http://www.theatrehistory.com/french/bernhardt001.html

lunes, 9 de marzo de 2009

Camille Claudel: el abandono

Como ya sabeis, ayer se celebró el Día Internacional de la Mujer. Como homenaje a este acontecimiento, hoy día 9 y durante el resto del mes, vamos a contar con veintidós excepcionales mujeres que hicieron Historia en tiempos en los que ser mujer y emprendedora se consideraba aberrante y, sin embargo, se atrevieron a sufrir con tal de alcanzar la vida que querían para sí mismas. Una de ellas fue Camille Claudel, quien en vida apenas conoció lo que era ser feliz y sin embargo no renunció a ello nunca.
Mujeres como ella hicieron, por muy tópico que resulte afirmarlo, que poco a poco hacer realidad nuestras espectativas no resultase tan inalcanzable.


Camille Claudel ha sido conocida por la Historia, hasta hace relativamente poco tiempo, como la amante de Rodin, el genial escultor francés, y sin embargo fue mucho más que eso, de manera que se ha llegado a sospechar su autoría en muchas de las obras del maestro, y sin duda, inspiró algunas otras. Claudel sufrió, como dice Rosa Montero en su "Historias de Mujeres", la maldición de ser alguien a través de otros: Camille, la hermana de Paul Claudel, escritor célebre, Camille, amante de Rodin, amante de Debussy. Nunca Camille, la escultora.

Camille Claudel nació en 1864 en Villeneuve en el seno de una familia acomodada perteneciente a la pequeña burguesía. Desde muy pequeña se hizo palpable su genio artístico y su innata capacidad de modelar figuras, capacidad que trajo consigo la que sería finalmente su maldición: mientras el padre alienta su inclinación, su madre se muestra contrariada, ya que el hecho supone dos problemas para la familia ( y en especial para ella misma): por un lado, considerar la posibilidad del Arte como profesión y no como mero pasatiempo, en una señorita de clase media alta, era en sí mismo un hecho deprorable dentro de la sociedad de la época, y por otro lado, si Camille debía aprender en la capital, alguien debía acompañarla, y ese alguien no era otro que la propia madre, quien desde ese momento debió jurarle en secreto a su hija que se vengaría por apartarla de su entorno y exponerla a habladurías, como más tarde ocurrió.

A los 20 años entró como aprendiz en el taller del, por aquél entonces ya maduro, Auguste Rodin, un hombre casado y con amante "oficial" pero de personalidad arrolladora y atrayente. El escultor y la aprendiz se hacen amantes inmediatamente, y él le permite participar en sus proyectos, acepta sus ideas, se las roba.

El talento de Camille es innegable. Durante muchos años se ha catalogado su trabajo como imitación del de Rodin, pero hoy día no se puede entender el uno sin el otro: si ella alguna vez estuvo influenciada por Rodin, éste lo estuvo por Camille en igual medida, e incluso se sospecha que muchas obras atribuídas al hombre fueron creadas por la mujer. Pero ella callaba, coartada por Rodin, quien durante ese tiempo de relación la humilló, le fue infiel, la obligó a abortar y acabo con su salud mental.
En una de sus obras más célebre, "l´Age Mur", Camille se esculpe a sí misma intentando retener a Rodin mientras éste es arrastrado por su esposa, vestida de Muerte.

Después de abandonar a Auguste Rodin, Claudel tuvo un breve romance con Claude Debussy, pero éste también estaba casado y al cabo del tiempo la joven malvivía encerrada en su estudio esculpiendo una cabeza de niño tras otra de manera obsesiva, sola y mentalmente agotada, rompiendo cada obra que hacía por miedo a que Rodin se la robara. Era el centro de su desequilibrio: pensaba que mandaba espías a copiar sus ideas.
Mientra tanto su obra alcanzan cierta fama, pero ella ya no conseguirá salir de la espiral de desequilibrio mental en la que se encontraba.


Y aquí es cuando su madre consigue vengarse de la libertad de su hija. Cuando la escultora más necesita de la ayuda de otros, su madre y su hermana le dan de lado y su hermano Paul, quien más la apoyó siempre, se encuentra de viaje continuamente. De tal manera que Camille es internada en un sanatorio mental a la edad de cuarenta y nueve años, (1913, el año en que su padre fallece) y su madre, con una crueldad calculada y atesorada a lo largo de los años, impide que los allegados de la artista la visiten y ella misma le niega su presencia, a pesar de que lo que Camille más deseaba en esos años era que fuesen a visitarla, ya lúcida y recuperada.
Pero su madre no sólo le negó la ansiada compañía de otro ser humano, sino que, aunque los médicos aconsejaban su salida del sanatorio, ella la dejó encerrada hasta que murió, nada menos que treinta años después, encerrada y aislada de un mundo que le negó incluso el derecho a ser alguien.

En 1930 Camille escribe a Paul:
Montdevergues, 3 de marzo de 1930.
Querido Paul,
Hoy, 3 de marzo, es el aniversario de mi secuestro en Ville-Evrard: hace 17 años que Rodin y los marchantes de obras de arte me enviaron a hacer penitencia a los asilos psiquiátricos. Después de apoderarse de la obra de toda mi vida sirviéndose de B. para ejecutar su siniestro proyecto me hicieron cumplir años de prisión que bien se merecerían ellos…
('Correspondecia de Clamille Claudel'. Editorial Síntesis)

PARA SABER MÁS
http://www.uned.es/biblioteca/conoce/EXPOSICIONES/mujarte/siglo19claudel.htm
http://www.exposicionesmapfrearte.com/camilleclaudel/exposicion/index.html

CAMILLE CLAUDEL EN EL CINE
Camille Claudel (Francia. 1988), dirgida por Bruno Nuytten y protagonizada por Isabelle Adjani y Gerard Depardieu (ficha IMDB)

BIBLIOGRAFÍA

Historias de Mujeres (Alfaguara, 1995) de Rosa Montero (página oficial)

lunes, 2 de marzo de 2009

8 DE MARZO

Como ya sabéis, el día 8 de marzo está declarado Día Internacional de la Mujer. Durante todo el mes, este blog dedicará su espacio a este importante logro que ha sido el reconocimiento de la mujer y su papel fundamental en la sociedad, aunque aún son muchas las barreras que hay que superar.
Repasaremos las vidas de muchas de las mujeres que hicieron Historia, que todavía la hacen. Os propondremos encuestas sobre el tema y publicaremos noticias y eventos que se organicen al respecto en Córdoba. También publicaremos enlaces de interés y literatura sobre el tema.
A partir del ocho de marzo, con la mujer, en el Aula Multimedia

Artículos de la sección Tecnología de El Día de Córdoba